Hackeando mi dieta 2: cómo y porqué

Hace poco más de un mes y medio decidí empezar una dieta. Encaré el proyecto de la mejor manera que sé: como un ingeniero. Ya aprendí en mi vida profesional que lo más importante al encarar algo es saber bien para qué lado conviene empujar. Necesitas un destino y una brújula.

El destino, el objetivo de la dieta, debe ser claro y posible. De lo contrario solo se obtiene frustración, pérdida de tiempo, lesiones y/o rebotes. Y las herramientas que usadas para guiarse hacia destino deben ser tales que inspiren suficiente confianza como para evitar que uno tome un giro sentimental o persista en una dirección errónea.

El destino: objetivos claros

Elvio Toccalino - hackeando mi dieta 2 - el destino

¿Qué tal... Bajar de beso y ponerme en forma ?

¡Blehjj! Eso no es un objetivo, es un deseo. Mi objetivo tiene que ser claro:

**15% de grasa corporal y peso menor a 75kg en 6 meses**

¡Ahora sí me gusta! ¿Por qué exactamente esos números y no otros? No hay razones fuertes. No importa tanto el número, sino que lo fije en mi cabeza como un objetivo. Para no errar muy feo al elegirlos, usé las siguientes guías:

  • Sé que anduve siempre entre 70kg y 80kg de peso, con lo que 75kg es saludable para mí.
  • Comparando a ojo al empezar la dieta yo estaba entre 20% y 25% de grasa corporal. Googleando un poco me enteré que bajar del 12% ya requiere mucho esfuerzo y tal vez complementos dietarios fuertes (dependiendo de la persona), así que debajo de 12% se ponía peludo.

Mientras los números elegidos cumplieran con esas dos reglitas, me iban a servir como meta.

Con los objetivos claros tengo un destino. Antes de ver cómo llego hasta ahí necesito saber ¿Cómo sé si me estoy acercando o alejando a mi destino?

La brújula: cinta métrica y balanza

Elvio Toccalino - hackeando mi dieta 2 - la brujula

El peso por sí sólo es una muy mala herramienta para controlar una dieta. Sin embargo, es útil como complemento. Mi intención era poder estimar la grasa corporal de una manera que tomara muy poco tiempo y lo pudiera realizar en casa (no en un gimnasio, ¡y menos en un consultorio médico!).

Googleando un poco, y usando Four Hour Body como referencia (donde se listan métodos que van desde unos pocos hasta unos cuantos miles de dólares), me dejó satisfecho un método de medir muy sencillo de aplicar, rápido y suficientemente exacto:

  • Diámetros de los brazos en el bíceps, donde es más ancho.
  • Diámetros de las muslos, donde es más ancho.
  • Diámetros de cadera y cintura.
  • Peso total.

Mi único problema era no saber exactamente dónde está la cadera y dónde la cintura. No es que me las confundía entre sí (como sí me con las cejas y pestañas...), sino que no sabía justo dónde se mide. Y eso es un problema porque yo necesito que las mediciones se realicen siempre de la misma manera, tal que las únicas variaciones sean los diámetros que intento medir.

Como buen hombre macho pecho peludo, en vez de preguntar, la piloteé: la cintura la mido a la altura del ombligo, y la cadera a la altura de la cresta ilíaca (se sienten a los costados de la cadera, el hueso más alto). Sencillo de hacer, y muy fácil de repetir. ¡Súper!

Por cierto, ya aprendí cómo se miden la cadera y cintura. Resultó que para medir la cintura mi método es suficientemente bueno... para la cadera, sin embargo, se quedó un poco corto. Para tener un buen número debería haber medido a la altura de la cola, donde el diámetro es máximo. Con ese número la variación era más notable.

Y una alarma: mi colesterol

Las dietas son diseñadas para alcanzar multitudes, pero cada uno de nosotros tenemos nuestras particularidades. En mi caso, una rama ancha de mi familia ha sufrido accidentes cardio-vasculares más seguido de lo normal, y varios miembros de mi familia sufren problemas de colesterol. Lo bueno es que estoy al tanto.

Para evitar meterme en problemas me hice un examen de sangre antes de empezar la dieta. Todo salió normal, incluyendo las índices relacionados al colesterol (LDL, HDL, triglicéridos). Planeo repetir el estudio en el mismo laboratorio cuando termine el segundo mes de dieta y comparar resultados.

Google Docs, ¡y estoy listo!

Una vez familiarizado con el método de medición, creé una carpeta en mi Google Drive, con un spreadsheet para las mediciones y un escaneo de los resultados del laboratorio (por cierto, CamScanner es de las herramientas más útiles que encontré en los últimos meses).

Cada sábado, en ayunas, vuelco un juego completo de mediciones en el documento y sigo con mi día. ¡Ya tengo cómo rastrear mi progreso!

En Hackeando mi dieta 3 me decidí por una dieta particular, una que me sirve a mí (tipo impaciente que no le gusta lavar platos), y que tiene menos probabilidades de ser abandonada que sus competidoras.

Por Elvio Rogelio Toccalino

Professional programmer, enthusiast hacker, mad entrepreneur